Consejo n. ° 3: no pongas patatas en el frigorífico

Otra forma de reducir el riesgo es no guardar papas crudas en el refrigerador.

A bajas temperaturas, la enzima invertasa descompone la sacarosa en glucosa y fructosa, que pueden formar acrilamida durante la cocción. Colocar papas en el congelador no es un problema porque la sacarosa no se usa a temperaturas muy bajas.

Consejo n. ° 4: blanquear las patatas

Una última opción es blanquear las patatas antes de hornearlas. Esto elimina la mitad del azúcar, lo que resulta en un menor contenido de acrilamida.

En el futuro, las patatas producirán cada vez menos acrilamida, ya que se anima a la industria alimentaria a utilizar variedades de patata que contienen naturalmente menos acrilamida.